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Lacrimosa
Schattenspiel
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- Hay compilados en los que ni vale detenerse para mirar
la contra portada. Claro, Schattenspiel (doble; 18 tracks, dos de ellos compuestos para la
ocasión) no es de esos. Compendiando inéditos y versiones originales de toda su carrera,
es Lacrimosa de principio a fin: El sampler y las cuerdas, lo electro y lo melódico, los
loops y los ambientes; Clásico y Goth, Rock y Pop; la opresión y lo exultante, la
introspección y el melodrama; Anne y Tilo, por siempre, envidiablemente anacrónico y con
un garbo inquebrantable. Una pieza de colección que, a lo conmemorativo, le agrega el
plus de los descubrimientos (como casi arqueológico y válido también desde lo
antropológico) y el sabor de un disco nuevo.
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ReVamp
ReVamp
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- Sin demasiadas características propias pero bien
manejado y determinado, a ReVamp (lo nuevo de Floor Jansen), le caben por igual
definiciones como "la regeneración de After Forever en tiempos más volubles y
excitados", "el eslabón perdido entre Nightwish y Epica", o hasta la de
"Evanescence, pero hecho en serio". Con más Heavy y Power que lo
mayoritariamente previsto en lo compositivo e instrumental pese al abanico Goth que se
agita (los elementos sinfónicos están dispuestos para reforzar y remarcar el concepto, y
no para recargar con pompa y efecto), y en constante contraste con vocals sentidos y
pasionales que se adaptan, sin viciarse, ante cambios y situaciones.
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 L.A.
Guns
Shrinking Violet / Deluxe
Reissue
- Covered In Guns
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- L.A. Guns (el de Tracii y Jizzy Pearl, no el de Phil
Lewis y Steve Riley) también es doble en ediciones, sumándole a su placa de versiones el
relanzamiento de Shrinking Violet: Firmaron inaugurando una nueva división de Favored
Nation (sí, el sello de Steve Vai) y debutan con un Deluxe recargado de cinco live tracks
¡A ver, denle descanso a Cocked And Loaded! Aquí tienen nuevo material para su Hard Glam
Party. Shrinking Violet: Girl You Turn Me On, Shrinking Violet, Dreamtime, Barbed Wire,
I'll Be There, California, Cherries, Big Lil' Thing, Bad Whiskey, más los bonus Decide,
Rip And Tear, Never Enough, The Ballad Of Jayne, y One More Reason. Covered In Guns: Pour
Some Sugar On Me (Def Leppard), Rock & Roll All Night (Kiss), Crazy Bitch
(Buckcherry), Don't Fear the Reaper (Blue Oyster Cult), Check My Brain (Alice In Chains),
Cry Little Sister (Gerald McMann), Just Between You And Me (April Wine), Rock'n Me (Steve
Miller Band), Break My Stride (Matthew Wilder), Let It Rock (Kevin Rudolf), Let There Be
Rock (AC/DC), I Love Rock N' Roll (The Arrows), y Little St. Nick (Beach Boys) ¿Cómo era
esa frase, "iguales a sí mismos"?
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Deathstars
Night Electric Night
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- Del derivado Industrial Electro, del mix clubber
esquizo entre Rammstein y variables Goth / Glam con el que debutaron en el 2002 (Synthetic
Generation), Deathstars fue remodelando sus ascendentes (en Termination Bliss, 2006) para
plantarse -por ahora- mucho más adentrados en el Glam y el Darkwave con un Night Electric
Night que los pinta menos marciales, gélidos y maquinales, más lascivos y perversos;
como trasladando a su usanza (o mirando a través de Depeche Mode y Sisters Of Mercy) el
derrotero de Marilyn Manson. Todo esto quedó claro ¿Cuál es entonces la pregunta? Si
están repitiendo con otras palabras o si, simplemente, hablan por boca de otros.
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Danzig
Deth Red Sabaoth
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- ¿Cuánto hacía que Danzig no estaba tan rockero y
oscuro a la vez? Repasemos Deth Red Sabaoth: Abre con Hammer Of The Gods (de los densos y
pesados), sigue con The Revengeful (el hit de la placa, de los rocker), luego Rebel
Spirits y Black Candy (combinación las dos caras, el primero como unos Ramones hasta el
cuello en morfina), después On A Wicked Night y Deth Red Moon (con melodías que Ian
Astbury ya habrá anotado), Ju Ju Bone (con Glenn como "Evil Elvis"), Night Star
Hel (un perfecto homenaje a Peter Steele); y los oscuros jams de Pyre Of Souls I & II
y Left Hand Rise Above. Si sos fan, el CD es infaltable; si no, acá tenés para hacerte
amigo.
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Annihilator
Annihilator
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- Las últimas entregas de Annihilator de alguna manera
terminaron satisfaciendo, Jeff Waters sigue estando iluminado: Si un recién llegado
hiciera esta mezcla Thrash Old (genérico más tics de Slayer, Exodus y Metallica) con
Core, New American y Death Euro -y arreglos progre- de entrada se lo hubiera destinado al
olvido
Facturar un CD cualquiera, más directo, Thrash / Death / Speed (la voz de
Dave Padde no ayuda a centrar la óptica), aunque totalmente remanido y carente de
intenciones innovadoras hubiera sido más efectivo. Evidentemente, Waters es plenamente
conciente de sus actos: Si no fuera así sería inentendible un selftitled tras más de 20
años de su debut.
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Bullet
For My Valentine
Fever
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- ¿Será esto el Nü Metal Core? Alternativo, con Post
Grunge y un sentir rocker (haciendo un puente, como lo que es hoy al Punk la movida que
devino del movimiento Mello West Coast), y asimilando también de forma laxa determinados
conceptos del Math y el Prog; es con lo que Bullet For My Valentine (cuarteto galés, lo
que justifica y es respuesta a algunos desenfoques) afirma con Fever sus intenciones. Una
propuesta amigable y no tan extrema, para seguidores de la línea que abarca desde lo que
eran Linkin Park y Papa Roach hasta lo que es Avenged Sevenfold; y con faros referentes
más enérgicos y puntuales como As I Lay Dying, Al That Remains, Sevendust y Drowning
Pool.
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Masterplan
Time To Be King
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- Con Jorn Lande de nuevo en las filas, y con Mike
Terrana entrando por Uli Kusch, Masterplan ofrenda un Time To Be King pleno, majestuoso,
dándole una vuelta de tuerca a su volumen II para retomar la senda de su debut. Melodic
Power Metal con raíces Hard, de corte ampuloso pero completamente substancial y con buena
fibra; mucho será lo que abunda, pero nada está de sobra: Un sonido bien cargado, los
arreglos justos y necesarios para que el golpe sea fuerte, todo el gancho, y listo. Un
caso ejemplar que demuestra que la muñeca y el oficio, en situaciones de alta pericia,
tanto se deja ver en los aciertos logrados como en los errores no cometidos. Buenísimo.
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Nevermore
The Obsidian Conspiracy
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- En todos sus aspectos, sin detallar, Nevermore es
desde su génesis algo característico, privativo casi; con estándares que
invariablemente fueron de la mano de las performances y el esfuerzo. Tan pensados como
pensantes ¿debe sorprender que The Obsidian Conspiracy sea otra perla? Marcando tan alto
como en Dead Heart In A Dead World, sumando con inteligencia y sin prisas todos los
complementos adquiridos (con predominancia de tempos mid y low con un trasfondo melódico
constante; valiéndose de la densidad de Dreaming Neon Black y con la amplitud de The
Politics Of Ecstasy), The Obsidian Conspiracy es consumado al igual que Nevermore es
inalterable y confiable.
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Witchery
Witchkrieg
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- Los All Star Patrick Jensen y Richard Corpse, Sharlee
D'Angelo y Martin Axenrot tienen un nuevo socio: Erik "Legion" Hagstedt (ex
Marduk y Devian, en el lugar del característico y psycho Toxine Kampner), y junto a él
formalizan un Witchkrieg que, comparándolo con Don't Fear The Reaper, tiene un modo más
Swedish que "Metal Storm", denso y opresivo; más Old (sea puro o regenerado) en
definitiva respecto al previo pero igualando la importancia (al margen del caudal) de las
vertientes Thrash y Death; y variado por igual, aunque más homogéneo sin tanta
diferencia entre los high tracks y aquellos que acompañan. Más acá o más allá,
satisface y es ganador.
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Tarot
Gravity Of Light
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- Los Hietala Bros, dejando de lado el reconocimiento
que Marco obtuvo en Nightwish, la pelearon desde mediados de los 80 con Tarot, pudiendo
dar el golpe y alcanzar el cometido de pegar en el gran público recién hace cuatro
años, con Crows Fly Black: Quizás por eso, Gravity Of Light es una versión menos
grandilocuente de ese predecesor que los hiciera subir y agrandar el logo en los carteles
pisando más sobre seguro y acusando también recibo del Hard que de unh tiempo a esta
parte se filtró en odo el espectro Power ¿Algo que reprochar? No, el nivel de
reiteración es el lógico -el que hace que un estilo se convierta en tal- y se los
escucha cómodos, no estancados.
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Soulfly
Omen
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- ¡Ehhh vieja, volvió el agite! Metal, Thrash, Core y
Crossover; Sepultura, Pantera y el Old elevan sus niveles en Omen (ojo, hay que
escucharlo; una cosa es decirlo y otra oirlo), como para terminar de aclarar que Cavalera
Conspiracy no fue (solamente) una movida marketinera. El incremento que se dio en cada una
de sus placas desde el debut alcanzó un punto culminante que agradará conformando a
todos ¿Y el World / Tribal Metal? Está, pero en formato New / Nü en sonido y
producción ¿Invitados? También hay, Greg Puciato (The Dillinger Escape Plan) y Tommy
Victor (Prong, of course) ¡Por qué esto no salió hace diez años! Nunca es tarde.
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Slash
Slash
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- No es Iommi, Blackmore o Page (aunque sí tiene parte
de su escuela); ni Randy, Van Halen, Malmsteen o Vai: Esto no tira abajo a Slash, sólo
evidencia que no es reconocible de por sí (fuera de la galera, los rulos y el pucho),
quedando eso ligado casi de plano a su condición de integrante -o ex- de GNR ¿Y su CD
suena a los Guns? A veces, pero cuando lo hace no necesariamente conforma. Es más, sus
puntos altos no están sujetos a ello ni a la interrelación con la voz de turno (una
plantilla heterogénea, con sorpresas más que llamativas y acertados que invito
descubran). Un puñado de buenas canciones, ni más ni menos (catorce en total, para ser
exacto).
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The
Dillinger Escape Plan
Option Paralysis
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- Curiosamente, gracias al Death Tech, el Mathcore de
The Dillinger Escape Plan se acercó más al Art Rock / Experimental Metal que día tras
día conquista nuevas tierras a fuerza de borrar las líneas divisorias. Y en Option
Paralysis eso ocurre de forma tan evidente que muchos pasajes y momentos pueden
extractarse categórica e irrefutablemente como Prog (como para que en Mastodon frunzan el
ceño), en número mucho mayor que como sucede con los Ambient (casi, como para que en
Opeth miren de costado). No llegamos al límite de preguntar qué TDEP te gusta más, si
éste o el anterior; pero la percepción va justificadamente de la mano del hecho.
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Exodus
The Atrocity Exhibition:
Exhibit B - The Human...
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- Tras el retorno con Tempo Of The Damned, ya al
siguiente Shovel Headed Kill Machine -dejando de lado el ingreso de Rob Dukes, cambios de
line up y asentamiento, y la presión por la historia y expectativas- Exodus salió a
romper. Y rompió, con creces. The Atrocity Exhibition: Exhibit B - The Human Condition
compila aciertos e idiosincrasia (entendibles como inestimables marcas de fábrica o
previsible aburguesamiento no deseado, va a gusto del público) y los balancea con medios
tiempos, intermezzos melódicos y elaboración y mayor apego al detalle alcanzando un CD
que, además de furioso y efectivo, quiere ser interesante y distinto.
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Dark
Funeral
Angelus Exuro Pro Eternus
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- A esta altura la carga, el contenido de Dark Funeral
no debe tomar a nadie por sorpresa ¡Y por si fuera necesario, los tipos todavía van más
allá reafirmando todo aquello que se da por sentado! Definitivamente, indudablemente
encontraron la manera de hacer siempre lo mismo pero de manera diferente; de hacer Old
actualizándolo hasta decir basta sin que se desvirtúe, en levantar la bandera del
cliché bien arriba pero sin dejar que nunca haga sombra. Con toques Melodic y Sympho (en
los modos, sin la utilización de emcambles, orquestas o teclados) y algunos vocals multi,
es menos profundo que Attera Totus Sanctus, pero más dinámico.
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Enthroned
Pentagrammaton
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- Para bien o para mal, Enthroned siempre se esforzó en
dar más, en ir hacia delante, en no estancarse. Claro, la intención habla de "para
bien" pese a que algunos resultados indicaron lo contrario... Esta vez, Enthroned
pone en Pentagrammaton todo su vuelo, su espíritu versátil y sus ansias de crecer pero
con tanta oscuridad, misterio y opresión; raíces, madurez y pasión que rompe las
barreras de forma tal que nadie les puede llamar la atención ni tiene qué objetarles
(ejemplo y sentencia, el tema The Vitalized Shell); pudiendo establecer que, tras la
partida de Lord Sabathan, la brújula está finalmente reorientada (ahora el comando está
a cargo de Nornagest, voz y guitarra).
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Sevendust
Cold Day Memory
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- ¿Qué precio pagó Sevendust por tener discos como
Animosity, Alpha o el mismo Chapter VII: Hope And Sorrow; puntuales y ejemplificadores?
Fácil: Cold Day Memory; el quedar en deuda a la primera de cambios, por hache o por be:
Por no ponerse a la vanguardia (o por llegar tarde), por verse en la obligación de
cambiar aunque no se tengan ganas, por tener que caer en la prueba y el error sin
demasiado margen, por confundir o darle un uso inexacto al significado de los términos
"explorar" y "experimentar", por tener que encontrar materia
forzosamente en sitios vacíos o equivocados, o por levantar la voz en el momento menos
indicado.
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Fozzy
Chasing The Grail
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- Por más que en sus dos primeros CD´s versionaba por
igual a Dio, Maiden, Mötley, Krokus, Twisted Sister, Scorpions y Judas, a Chris Jericho
el carácter de All That Remains le dio credibilidad, una cara real para su proyecto
(caprichoso para muchos) de héroe de la WWF devenido en cantante, y por tal el desenlace
de Chasing The Grail no es muy inesperado: Mix del Kiss más sónico (no es referencia a
Sonic Boom), las placas más recientes de Ozzy y el primer Foo Fighters, pero con un cariz
que por momentos se pasa de correcto y no tiene extras ¿Qué, se dejó la bravura y la
chispa en el ring? Vamos, que si no habrá que darle la derecha a aquellos descreídos...
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Rhaosody
Of Fire
The Frozen tears Of Angels
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- Con Christopher Lee ya casi estable, Rhapsody On Fire
no le hace demasiado caso al agregado legal que sufrió su nombre, y sí le da la derecha
a su idiosincrasia: Volver con gran disco a su gran imagen y gran semejanza al relevar el
gran sentir de la gran época del gran Power Of The Dragonflame dotándolo con los grandes
ambientes y la gran pompa de Triumph Or Agony (ya pasado en limpio, con la ganancia real
del rollo Score Metal en claro). En suma, ROF no se desdibuja hacia los costados y va al
frente con tanta profusión como enfoque y, al parecer, ya habiendo comprendido que una
cosa es vivir o contar una historia, y otra creérsela.
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Poisonblack
Of Rust And Bones
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- Luego de la disolución de Sentenced quedó en claro
que Poisonblack ocuparía parte de esa plaza Death Goth vacante; y esa apreciación se
avivó, luego de Escapexstacy, con A Dead Heavy Day al tiempo que se dejaba ver el origen
de una nueva realidad ¿Hasta ahí todo bien? Bárbaro, despídanse: Of Rust And Bones
(esa nueva realidad que se presentaba con el correr de ADHD) borra todo de un plumazo
mezclando a Sisters Of Mercy con las melodías de Hetfield en Load y Reload, o dando la
sensación de estar escuchando a una banda nórdica de covers de Bon Jovi que se decidió
a estrenar temas propios ¿Ante ese par de ejemplos, los aciertos merecen mención?
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Cathedral
The Guessing Game
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- Lo amplio de los estados y estadíos (como también de
las ópticas para apreciarlos) de Cathedral, aunados, no llegan a dimensionar lo vasto de
The Guessing Game, que excede estilos y épocas: Una travesía enorme (o un The Ethereal
Mirror en su máxima expresión) en dónde lo más etéreo y volátil, o volado y psicho,
tiene peso y sustento y suena pensado y acabado. El grupo hace rato que dejó de ser
"el de Lee Dorrian" para poseer entidad propia, y lo demuestra por demás con
una entrega invaluable, alcanzando una especie de White Album (queda en lo trivial si es
un doble o dos discos juntos) con la prueba y el ensayo reducidos a su mínima expresión,
tan pleno de teoría como de práctica.
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Darkthrone
Circle The Wagons
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- De no creer... Desde el polémico Black N`Roll (pido
disculpas por el término, todavía hay quienes se ofenden ante él), Darkthrone va por
más. Como si quisieran demostrar de alguna forma que de la NWOBHM a los Sex Pistols sólo
hay un paso ¡Si hasta los coros con tics Folk y Epic se suman al fantasma Punk que
permanentemente revolea su sábana en Circle The Wagons para darle énfasis al perfil
satírico y ácido! Y por si esto fuera poco, tanto se pasa de rocker que hay tracks que
rompen esa especie de acuerdo convenido entre Celtic Frost y Motörhead para establecer
lazos tan imaginarios como directos con el Stoner Doom de Entombed y Cathedral.
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Ratt
Infestation
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- Lo mismo que hace 25 años, pero mejor (lo que
vendieron y movieron en aquellos tiempos no da lugar a "pero bien"), y puede
decirse que directo desde aquella época ya que su selftitled 99 pasó casi desapercibido.
Mejorados con los años, menos afectados y con el nivel de histeria sanamente menguado,
Ratt (con Stephen Pearcy, Warren DeMartini y Bobby Blotzer, y recargados con Carlos
Cavazo) se hizo permeable a predecesores, compañeros y sucesores tales como Kiss, Van
Halen, Mötley, Dokken, Warrant y Skid Row, ganando peso y optimizando el enfoque ¡Mirá,
qué bueno les quedó Infestation a los (autoproclamados) Kings of Sunset Blvd.!
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Bruce
Kulick
BK3
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- Con mucho más Funk y Soul de lo habitual (lo que hace
que hablemos tanto de ritmos como de groove), pero equilibrando esas sorpresas con las
presencias de Gene y Nick Simmons (ambos en voces), Eric Singer, John Corabi, Steve
Lukather y Tobias Sammet devolviendo gentilezas (¡si Gene llevó a su hijo también
podría haber convencido a Paul -Stanley, cuál otro- y llenábamos el cartón!) BK3, el
Volumen 3 de Bruce Kulick, se deja escuchar tranquilamente y, sin estridencias ni
singularidades llamativas ni notorias, agrada y acompaña desde lo ameno y sugestivo,
excediendo al público de Kiss y Union, abriendo el juego con buenas cartas.
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Tryptikon
Eparistera Daimones
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- ¡Que no se te pase Triptykon, lo nuevo de Tom G.
Warrior! Eparistera Daimones es la continuación del tremendo Monotheist, Martin Eric Ain
y Franco Sesa se alejaron por diferencias musicales: Nueva banda, nuevo nombre. Raro,
porque sin ser Celtic Frost fortalece el puente hacia el mismísimo Morbid Tales avanzando
desde el paso previo, menos siniestro pero más oscuro, dotando a la profundidad Doom y a
ese experimento multilayer con más desarrollo que progresión y más ritmo que cadencia,
sin influir sobre sonidos o atmósferas definiendo un cuerpo más orgánico. Una segunda
parte que festejamos, y que era obligada por el tamaño de aquel logro.
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Finntroll
Nifelvind
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- Por ejemplo, para Jaktens Tidd, clásicamente
Finntroll representaba una de las facetas más características de un Folk bullicioso,
pendenciero, festivo y metálico; lo mismo que pasó tres años después para la época de
un Nattfodd que, para muchos, fuera definitivo. En sí, igual que ahora en Nifelvind,
sólo que más marcado aún. Con una utilización más weird de lo electro, también con
mayores dosis de Death y Black (del ultimo sobre todo, y de varios subgéneros) y un
resabio más oscuro y pagano (más folk, menos polka) reforzando enérgicamente, pero con
heterodoxia para guardar la alternancia y no perder efecto ¡Salud, y a darle para
adelante..!
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 Avantasia
The Wicked Symphony
- Angel Of Babylon
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- Sí, son dos cosas distintas, pero ya quedó claro que
Tobias Sammet, solo -lo que es una forma de decir ya que Avantasia sigue siendo todo un
conglomerado-, experimenta las mismas transformaciones que Edguy. The Wicked Symphony y
Angel Of Babylon, las nuevas Metal Opera, deben tomarse como las continuaciones (segunda y
tercera, respectivamente) de lo fue The Scarecrow; al margen de que las placas, tracks o
el concepto abstracto puedan leerse como unidad o por separado (y no hay puentes o
intermezzos en donde surja el peligro de hacer agua). "Wicked" es más vívido,
tiene más marcha (y esta vez no vale la misma definición para "marcha" y
"gancho") y un formato más de disco de Rock; mientras que "Angel" sí
tiene un aura más conceptual desde canciones que al Power / Hard con Epic lo transforman
en Power / AOR dotado de cierta teatralidad en ambientes y vocalizaciones con más
evidencia, más olor a rock ópera. Pero, un minuto ¿alarga Scarecrow y es el cuarto
Metal Opera dividido en dos con una lectura individual; por qué Lost In Space no fue
Metal Opera; y si los contáramos, eh? Qué sé yo, cómprenlos y fíjense.
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Armored
Saint
La Raza
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- ¿Tanto pasó desde el buen Revelation, ya diez años?
¡Menos mal que había sido muy bueno y la recepción que tuvo fue magnífica! Aquel
había sido más épico, combinando el True Metal con el Power; en cambio, este nuevo
retorno de Armored Saint es ecléctico, insondablemente californiano y alterno moderno;
otra cosa, tirando por la borda todos los antecedentes después del tercer tema. El tiempo
pasó cambiando y moviendo todo. Indiscutible, si fuera un disco de Vince Neil, pero
inentendible para John Bush, Gonzo Sandoval, Jeff Duncan, Joey Vera y Phil Sandoval,
salvando las impecables y reverenciables performances que aquí desempeñan.
-
Las
Cruces
Dusk
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- Las Cruces, reconocida versión sabbathera (en su
caso, por su origen latino y un rumbo setentón, picando Stoner y Doom 90 / Y2K con
Trouble y Pentagram), emerge de lo profundo de Ringmaster (del 98, aunque después tuvo
varios EP's -uno de ellos, Lowest End, de 2001, conforma este CD) con un Dusk variado e
interesante, que crece de inicio a fin en pesadez y tuvo que aguardar tres años para
estar en la calle por deserción de su vocalista
Igual, las voces no se borraron, y
salen al ruedo ahora que dieron con un batero que también se encargará de los vocals. Si
sos doombeta de ley o simplemente lo tuyo es lo pesado, anotate que la espera valió la
pena.
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Lacuna
Coil
Shallow Life
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- Belleza, pureza, encanto. Locura, delirio, peligro.
Frivolidad, vanidad, lo pueril. Emoción, excitación, el sentir. Swarovski y sus
vidrieras, Mecas de la moda repletas de riquísimas almas miserables; el brillo, aberrante
de tan opulento, condenable e irresistible. Decididamente, el giro en la perspectiva que
Lacuna Coil presenta desde su origen hasta Shallow Life es Heavy, es extremo. Que un grupo
surja del Metal y suene por igual a Evanescence, Foo Fighters, Linkin Park, Madonna o
Avril Lavigne también lo es. Pero ya no debe sorprender. Quizás esto sea una forma de
pecado, como también quizás esta carga podría haber sido mejor aprovechada con un
esfuerzo reorientado.
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Scorpions
Sting In The Tail
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- ¿Qué toma, qué come, cómo se mantiene Klaus Meine?
¡Este sí que hizo el pacto! Tras él, va todo Scorpions en Sting In The Tail, un disco
pleno de Hard Rock sin big hits, pero sí temas para todos los gustos: Clásicos de medio
tiempo, super power ballads, y boogies aceitaditos y callejeros. Con sus años 70
impecablemente regenerados, no quedaría mal reconocer que un poco más de explosión de
Schenker & Jabs no caería mal. Puede que eso denote el motivo, el porqué esta placa
será la despedida oficial del quinteto (¿será la despedida?) junto a un último World
Tour: Eso empaña el cuadro, pero si deciden entregar las armas bien merecido tienen ese
derecho.
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Ulver
Nattens Madrigal
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- Un standard, pero bien alto. Nattens Madrigal - Aatte
Hymne Til Ulven I Manden -conceptuado en el devenir de un hombre en lobo- se edita en el
país, quince años después de su gesta, como referencial para Ulver y todo el Black. Y
más cuando su desbalanceado sonido y su dudosa producción no restan puntos, sino que
recargan el sentir para que esa tormenta helada y cruda de blasts y riffs sea más
escalofriante. Garm (que aquí asume la talla de Burzum, Emperor o Darkthrone, y es
secundado por una alineación que queda en la anécdota) tiene trabajos más ricos e
innovadores, pero no tan reveladores. Un manual instructivo, un alegato.
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Mortification
XX Years Un The Underground
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- Vaya a saber exactamente por qué, Mortification
siempre estuvo en las sombras ¿Por su origen australiano, por ser demasiado Old, por
inestable, por hacer Death Thrash Cristiano? Particularmente, al recordarlos, la
sensación es similar a cuando veo los videos de Destruction (ojo, no comparo, sólo
relato) haciendo Bestial Invasion en la TV alemana allá por el 85 u 86 ¡No es poco
decir! Por eso, XX Years In The Underground (doble, con re recorded, clásicos y vivos,
entre ellos de su primer show) es una gran oportunidad -al margen de lo precario y casero
de las grabaciones originales, como aquellos demos que eran moneda corriente en los
ochenta- para acercárseles o mantenerlos presentes
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Rob Zombie
Hellbilly Deluxe 2
Dentro de tópicos Comic, Scary / Spooky, B-Horrror;
contrastando con el educado Educated Horses, Hellbilly Deluxe 2 prosigue la saga según lo
esperado: Yendo a más; poniéndose peor. Rob Zombie no venía dando rebajas en las
atmósferas lounge aunque sí en lo electro; y, como fuera, ambas dan el presente para que
distintas vertientes Psychobilly se aúnen a un Industrial brilloso con ráfagas de NY
Glam Punk en pos de tomar el poder: Mayor marcha, más carga freak, ambientes con la
psicodelia en reemplazo del trance y muchísimo oficio y olfato (para qué engañarnos),
aunque manteniendo esa cuestión casi clasista entre los temas que van al frente y los que
acompañan ¡Otra vez se armó la fiesta!
Sarah
Jezebel Deva
A Sign of Sublime
Del lírico enérgico y rimbombante a la vocecita
cristalina y de ensueño, siempre con los sentimientos a flor de piel, Sarah Jezebel Deva
(cuasi estable en Cradle Of Filth por años, miembro de Angtoria, colaboradora de Therion
y Mortiis) sería condenada por cualquier corte por presumir de buen gusto, variedad y
contundencia ¿Dónde? En A Sign Of Sublime; Goth Black Sympho, amplio y sentido, en
verdad sublime. Una voz aclamada y reclamada, ensambles y vientos opulentos, guitarras
lacerantes y un dinamismo audaz en un debut que no sólo debe etiquetarse como "para
fans de COF (Dave Pybus y Martin Powell integran la banda), Teathre Of Tragedy, Sirenia y
Delain", ya bastante de por sí.
Dark
Tranquillity
We Are the Void
Desde su homónimo de 2005, Paradise Lost experimenta
un renacimiento que bien pudo haber sido momentáneo (momentáneo, no casual), pero se
refrendó con In Requiem, el reciente Early Demos; y ahora vuelve a profundizarse con
Faith Divides Us, Death Unites Us. Al igual que Moonspell o My Dying Bride, PL (con
sesionista en batería, no grabó con Adrian Erlandsson) combina con peso y
circunspección melodía y ambientes, dolor y tristeza, Metal y Goth; en eterna dualidad,
y con la fuerza necesaria para revertir esa opresión. Brutal, pero de elegancia
victoriana. Producido por Jens Bogren (Katatonia, Opeth, Amon Amarth), algo que también
se hace oir.
Overkill
Ironbound
¿Overkill es un reflejo de la paradoja gatopardista,
de cambiar para que nada cambie? Por suerte sí ¡Y de qué manera! Inmortalis (y sus dos
previas) ya habían sorprendido gratamente: No era todo revival, había un presente al
margen de los antecedentes (de los que no abusaba). Imaginen ahora, que Ironbound llega
aún más allá al punto de que puede discutirse si es lo más sólido, excitante y
avezado en toda su carrera. Equilibrado en sus clichés (aunque más que de
"clichés" habría que hablar de "autenticidad"), viene con un enorme
plus: Que no necesita del paso del tiempo (ni siquiera de segundas audiciones para entrar
en confianza) para revelarse en toda su dimensión ¿Una palabra? Increíble.
 Arch Enemy
The Root of all Evil
- Tyrants of the Rising Sun
Arrollador, así es The Root Of All Evil, los re
recorded que Arch Enemy hizo de sus tres primeros Black Earth, Stigmata y Burning Bridges.
Aunque algunos ya se conocían de sus shows es imperdible por peso original, por el
remozamiento técnico / musical y por una Angela ya asentada en su nueva forma de
vocalización, plena otra vez tras dos placas con pruebas y errores. The Root Of All Evil
(Intro), Beast Of Man, The Immortal, Diva Satanica, Demonic Science, Bury Me An Angel,
Dead Inside, Dark Insanity, Pilgrim, Demoniality (Instrumental), Transmigration Macabre,
Silverwing, y Bridge Of Destiny, más tres bonus live (Bury Me An Angel, The Immortal,
Bridge Of Destiny). Claro, que si tildamos a "The Root" como arrollador, qué
decir entonces del doble Tyrants of the Rising Sun ¿Alcanzará con que le pasa por arriba
a Live Apocalypse? Al margen de lo que es la banda, el estado en que Angela se ubica es lo
que reposiciona el foco
Más que un show o un espectáculo, un documento que excede
lo musical con todos, todos, y todos los detalles y aspectos cuidados y depurados al
máximo. Increíble pero real, e igual de imperdible y -porque no- indispensable.
Paradise
Lost
Faith Divides Us, Death
United Us
Desde su homónimo de 2005, Paradise Lost experimenta
un renacimiento que bien pudo haber sido momentáneo (momentáneo, no casual), pero se
refrendó con In Requiem, el reciente Early Demos; y ahora vuelve a profundizarse con
Faith Divides Us, Death Unites Us. Al igual que Moonspell o My Dying Bride, PL (con
sesionista en batería, no grabó con Adrian Erlandsson) combina con peso y
circunspección melodía y ambientes, dolor y tristeza, Metal y Goth; en eterna dualidad,
y con la fuerza necesaria para revertir esa opresión. Lo brutal, finamente vestido.
Producido por Jens Bogren (Katatonia, Opeth, Amon Amarth), algo que también se hace oir.
Fear
Factory
Mecanize
Con Mechanize, el viejo Industrial está de regreso.
No, mejor me corrijo (y de paso no aliento polémicas): Con Mechanize, el que regresa es
el viejo Fear Factory. Aquellos sonidos locos del futuro (y formas, vocals, melodías,
tonalidades, efectos, cadencias, cortes, blasts y planos) que hace quince años resultaban
en adolescentes babeados y dándose la cabeza contra la pared entre alternados growls
viscerales y fraseos silábicos armonizados, vuelven a gozar de plenitud. Eso es lo que
nos corresponde a nosotros, lo que a plenitud, forma y abundancia (de toda la producción,
al caso) respecta. Vigencia, integridad y lógica -entre otros- son ítems que quedan a
cargo de esos adolescentes, ya adultos.
High
On Fire
Snakes for the Divine
Comenzaron como una evolución de Black Sabbath en
plan alterno de Stoner / Rock / Sludge, y luego se reacomodaron bajo el peso de un par de
mezcladoras llenas de un hormigonado de Motörhead y Venom (para ejemplificar rápida y
claramente). Ahora, a tres años de Death Is This Comunion, High On Fire se enriquece con
los extractos y tintes más pesados del variadísimo lote progre de Art y Experimental
Metal (sí, Baroness, Mastodon, Arsis y todos los que ya se acostumbran).pero de manera
concreta, sin volarse (¿el otro lado de Atomic Bitchwax?), para que ningún conocido
esté disconforme por los (supuestos) ablandes o pérdidas de peso, y los desconocidos no
huyan ante dientes tan afilados.
Arsis
Starve for the Devil
El Death Power Tech de Children Of Bodom, el Death /
Metalcore agrio de Trivium y Th Black Dahlia Murder, el Gothenburgh mello e inconfundible
de At The Gates o Arch Enemy... La identidad de Arsis (cuya imagen personal, grupal o
gráfica puede darle a distraídos idea de rockers Post Stoner) se moldeó bastante sobre
seguro, de a poco, para que este cuarto Starve for the Devil sea clara entrega de lo
aprendido: Que las performances personales sirven si suman al conjunto, que lo Brutal
porque sí aquí no tiene sentido, y que no es negocio panear mucho el Old (Death o
Thrash) para no diluirse. OK, lo que hicieron en We Are the Nightmare no fue casualidad;
pero va siendo hora de que tiren algo más en la parrilla.
Krisiun
Southern Storm
Salió a dos años del tremendo AssasiNation, en
2008, pero recién ve edición local ¡Mejor tarde que nunca..! "Southern Storm se
permite agregar un par de novedades al panorama de los vecinos ¡Pero todas para marcar
más el perfil extremo! Intransigentes, tenaces y constantes (y efectivos) como pocos;
Max, Moyses y Alex siguen sin guardarse nada en cuanto a riffs o velocidad; y siguen tan
precisos y devastadores como siempre (o nunca) con su pasmosa y espontánea marcha, a
veces al filo del paroxismo o la parodia, pero a la innegable talla de Conquerors of
Armageddon o sus consecuentes Works of Carnage o AssassiNation. Otro desempeño increible
de Krisiun ¡Y con un cover de Refuse / Resist!".
Jorn
Dukebox
"Hay que aprovechar el momento, la
cresta de la ola, los quince minutos...". Están los que lo hacen, y los que se
enganchan: Vamos al caso. Jorn, puro envión, recientemente lanzó Spirit Black, y por eso
la edición del compilatorio Dukebox sorprende demasiado, pero no carguemos las tintas
sobre él: La responsabilidad es de AFM Records que no se resignó a perderlo... Con
mayores presencias de The Duke y Lonely Are The Brave, dieciséis temas que incluyen dos
nuevas versiones de Young Forever y Out To Every Nation. Igual, todo bien: Siempre está
bueno tener juntos los temas buenos...
-
Brainstorm
Memorial Roots
True y Power, rebosante de épica y heroismo,
Brainstorm continúa diferenciándose de sus comunes a partir del peso y lo severo de las
formas de Andy B. Franck, que parece dotar con su voz de lógica y razón al resto del
conjunto, dándole a la vez un origen y un destino, su causa y su circunstancia. Menos
estructurado y pesado pero más amplio y apasionado (comparado con los álbumes
precedentes y con Symphorce, el otro proyecto del vocalista), y sin demasiados alardes, se
las ingenian para formalizar un Memorial Roots -ya su octavo CD- melódico, pegadizo y
efectivo por partes iguales.
-
 Ektomorf
What Doesn`t Kill Me
-
Ektomorf dio las hurras con Live And Raw -
You Get What You Give, se lo merecían tras Destroy e Instinct (2004 y 2005) ¡De eso ya
pasaron cinco años! Y después compendió aciertos pisando sobre seguro con Outcast; en
un resultado -novedades mediante- nuevamente bueno que no planteó objeciones ¿Pero qué
hacemos ahora en What Doesn't Kill Me..., donde resumen lo más directo y opresivo (y
menos personal) de ese mix de Metal Tribal / World / Core que les valió erigirse
como la versión Euro Oriental de Soulfly? Tranquilos, así también se forja un estilo
¡Para los fans de Max, viene al pelo!
-
 Destruction
The Curse of the Antichrist
- Live in Agony
-
- Made In Wacken 2007 y de su show en Tokyo del
D.E.V.O.L.U.T.I.O.N. Tour, Destruction extiende la celebración de su vigésimoquinto
aniversario con The Curse of The Antichrist - Live In Agony, simplemente,
D.E.M.O.L.E.D.O.R.; tornándose rebundantes, subjetiva u objetivamente, terceras
apreciaciones o hechos. En un desfile de clásicos de veintidós tracks, vale detallar
Thrash Till Death (dos versiones, una de ellas con Marc Reign en trío de baterías con
Oliver Kaiser y Sven Vormann), y The Alliance Of Hellhoundz (con Bobby Ellsworth, Tom
Angelripper, Oddlief Stensland y Peavy Wagner).
-
Axxis
Utopia
- ¿Otros que festejan en Alemania? Axxis con Utopia;
aunque menos años (veinte), con menos cartel y en otro palo (del Hard Euro al Power
Metal, de Scorpions a Helloween). Amplio y gustoso, y bien cargado de layers y arreglos
que asumen papeles principales (al punto que el desenfoque forzado de las guitarras suma
en lugar de restar), no sólo celebran por y para sí, también prolongan la vida del
estilo con conciencia y criterio (y pompa y explosión, del Symphonic y el Prog, claro).
Atención a la edición con dos bonus, uno de ellos (20 Years Anniversary Song) con Andi
Deris, Doro y Schmier, entre otros.
-
U.D.O.
Dominator
-
- Diez nuevos temas para U.D.O. (Udo, Igor Gianola y
Stefan Kaufmann, Fitty Wienhold y Francesco Jovino), de buen ritmo, buenos riffs;
machaques concisos y estribillos gancheros para que el cuasi eterno Pequeño Gigante le
siga buscando -y encontrando- la vuelta al viejo y querido Accept, al viejo y querido
Metal. Con toques personales, puntuales en canciones que rompen las reglas (Stillness Of
Time -power ballad de Zepp a Scorpions-, Devil's Rendezvous -Metalesque de groove burlón-
o Whispers In The Dark -al piano; emotiva e intimista-) confirmándolas como toda
excepción.
-
Epica
Design Your Universe
-
- Lo asfixiante y ominoso de Samadhi -intro que bien
podría ser un requiem- y la forma en que se da la mano con Resign To Survive (con
sonoridad y grunts de popes Black Sympho), ambos precediendo a Unleashed, un clásico
instantáneo inequívoco... Sí, Epica volvió a lograrlo y se renueva sumando, sin perder
identidad: Con las melodías y el espíritu de sus dos primeras placas, los cambios de The
Divine Conspiracy (peso, progresiones y profundidad), más amplitud estilística y
resignificación de espacio se acomodan en el trono sin dormirse en los laureles
¡Conmovedor! Unos llorarán de emoción, otros de envidia.
-
Nile
Those Whom the Gods Detest
-
- Brutal y cambiante, sorprendente y dinámico
sobrepasando cualquier antecedente, Those Whom The Gods Detest es una nueva marca, un
nuevo hito para Nile; un trabajo que con toda honra puede ser clasificado como lo mejor
del grupo. Con riffs y blasts impasibles, y con la búsqueda orientada esta vez hacia
parámetros ambientales (con instrumentación folclórica y vocals femeninos) para
redefinir lo oscuro con exotismo y sentar precedentes de cómo ser, a la vez, progresivo y
extremo. Diez temas, cada uno de ellos destacable por sus atributos y particularidades,
que conforman un conjunto inigualable.
-
Pelican
What We All Come to Need
-
- elican vuelve a descubrirnos un nuevo universo, otro
universo más, en una placa que, ya clásicamente, está más allá de cualquier
comentario por su calidad, lo vasto de su contenido y lo amplio de su concepto.
Igualmente, algunas líneas pueden tirarse... Un poco más pesados que otras veces -y,
sobre todo, bastante más terrenales, tangibles- siguen cautivando y despertando (con
ensoñación, como para dimensionar más lo lúdico del ensayo) las mentes de todos
aquellos mínimamente bien dispuestos ¿La perla de la ocasión? Final Breath, el primer
tema cantado del grupo, por el invitado Allen Epley.
-
Buckcherry
Live & Loud 2009
-
- Tired Of You, Next 2 You, Broken Glass, Check Your
Head, Lit Up, Talk To Me, Rescue Me, Rose, For The Movies, Ridin', Lawless And Lulu,
Everything, Sorry, Crazy Bitch, y Cream, el playlist del Live & Loud 2009 de
Buckcherry: Dentro de un rubro que tenía a sus fans medio abandonados, la ocasión de
este lanzamiento tiene un sabor a revancha
Tras sus recientes reedits con bonus y
Fan Editions, Nelson & Todd demuestran que, viendo a futuro, cuerpos y muñecas están
intactos, y para un nuevo y buen álbum completo lo único que les falta es la decisión
para sentarse a hacerlo.
-
Katatonia
Night is the New Day
-
- Un trabajo tras otro, más en los vivos (y más en el
transcurrir de dichas performances), Katatonia se despojaba de lastres para seguir su ruta
con mayor comodidad, en un camino que tenía un destino imaginado y casi prefijado con
exactitud. Junto a los loops y soundscapes mínimamente necesarios (lo mismo corre para la
distorsión, las guitarras y el resto de la instrumentación y sonido) hoy el quinteto de
Jonas P. Renkse, Anders Nyström, Fredrik y Mattias Norrman, y Daniel Liljekvist es pura
melancolía y congoja, felices de estar tristes y sobre los pasos (según su entender Goth
/ Doom) de Opeth.
-
Theatre Of Tragedy
Forever Is The World
-
- En sus dieciséis años de carrera, Theatre Of Tragedy
cambió mucho más de lo que el número 7 (tal su cantidad de discos de estudio) pueda
dictar o indicar. Aegis quedó atrás, hace mucho, al igual que su autotitulado, Velvet
Darkness They Fear, Inpespective o Musique. Ya todo el compendio se había dado la mano en
Storm (Goth, Doom, Electro Pop, Post Industrial, Folk), y eso vuelve a suceder Forever Is
The World, con más oscuridad y contrastes -rememorando en parte los inicios-, confirma
que el logro de hace tres años fue búsqueda y trabajo, ni error ni casualidad.
-
Them
Crooked Vultures
Them Crooked Vultures
-
- Josh Homme se unió a Dave Grohl convocando al ex Zepp
John Paul Jones: Y eso quedó ahí, en la anécdota; el retorno del bajista pasa a segundo
-o último- plano porque el selftitled de Them Crooked Vultures suena a Queens Of The
Stone Age, a Songs For The Deaf pasado por distintos tamices, nuevos y viejos, propios y
ajenos, de aquí y de allá. Sí, Led Zeppelin da el presente (Elephants e Interlude With
Ludes, más algunos resabios en Reptiles, Caligulove o Spinning In Daffodils), como
también Kiss, Jane`s Addiction o Monster Magnet. Para reinventar a QOTSA, Homme debía
comenzar consigo mismo; y eso hizo.
-
Halford
3
Winter Songs
-
- Irresoluto, falto de motor, sin causa ni efecto. Y eso
que el entorno somoro e instrumental / estilístico es el habitual (aunque, por ejemplo,
pueda sonar indistintamente más al primer Helloween o a Hammerfall que a cualquier época
de Judas). El hecho es que, Rob Halford haciendo un disco navideño (de clásicos más o
menos conocidos), más que a navideño suena a Día de los Inocentes; con un resultado al
margen de ópticas o idiosincrasia. Y lo peor, encima, es que en esta exposición pone
innecesariamente en evidencia el paso del tiempo y que el oficio y la tecnología no son
suficientes. Ni como curiosidad cuenta.
-
Behemoth
Evangelion
-
- Sin querer ser -o siquiera intentar- The Apostasy o
Demigod, Evangelion (pulido, cuidado y sin vicios), de Behemoth, está ahí para que
Nergal, Orion e Inferno vuelvan a dar cátedra desde lo más alto; abofeteando las caras
de todos aquellos que se cuestionen cuántas maneras distintas hay de comprender lo Brutal
o de cuántas formas se lo puede manifestar. Y marca referencias sin desvirtuarse; teje
lazos entre Nile, Mayhem, Suffocation, Cynic y Opeth sin dejar de ser lo que es. Un disco
que no necesita que ningún cronista se vaya por las ramas magnificándolo.
-
Slayer
World Painted Blood
-
- Tuvieron que pasar un par de CD´s, no para que Slayer
hiciera un disco bueno, sí para que volviera a alcanzar un disco sustancial, sin
modernidad innecesaria ni hiperproducción, lleno de creencias y no de obligaciones ¡Más
que bueno, sobresaliente! World Painted Blood se aleja de autoreferencias banales; suena
fresco, joven, como si nuevamente tuvieran hambre. O sed, de sangre, claro; ya que se
transforma en la viva imagen de su título. Hay estilos en que, a lo difícil que es
soportar el paso del tiempo, se le suma lo la propia edad; ellos esta vez lograron vencer
el reto, y por partida doble.
-
Belphegor
Walpurgis Rites - Hexenwahn
-
- Belphegor es una banda de Black Death Metal sólida y
altamente efectiva; con trayectoria y poseedora de lo necesario (y que además, en eso de
"Black Death" y "Metal" tiene mucho de lo último) pero que no ha sido
tenida en cuenta según sus verdaderos merecimientos, pudiéndose hallar el motivo en una
actitud irónica y sarcástica que no fue bien comprendida (o se distorsionó al formar
parte de una visión parcial y no plena), y en decisiones propias algo desacertadas en la
elección de tapas, imagen o promo tracks ¿Walpurgis Rites - Hexenwahn será el CD que
logre levantar los pulgares? Lo merece.
-
Marduk
Wormwood
-
- Más opresivo, más corrosivo, con mucha más
atmósfera que Rom 5:12 (en verdad, impulsándose en él); y con una gama de variables muy
amplia que nada tiene que envidiarle al Black Symphonic (dando idea, no para tejer
parámetros entre los subestilos); Wormwood tiene peso propio, se sitúa en el mismo plano
de relevancia que World Funeral o Plague Angel (éste, el primero con Mortuus), y permite
iniciar una nueva etapa. Madurez, sustancia y motivación; pasado, presente y futuro
comulgan dejando de lado lo superfluo para viajar del hastío al frenesí, mostrando la
diferencia entre híbrido y fusión.
-
Rata
Blanca
The Forgotten Kingdom
-
- Al margen de su raiz, hace bastante que Rata Blanca
está disgregado del Metal local o de sus medios especializados (no corporativos o
mainstream, claro), valiendo también la diferenciación para el grueso de sus fans. Por
tal, en pos de la reinserción y de salir del piloto automático / cámara lenta de sus
tres últimos CD's de estudio, se relanza impecablemente el más reciente, readaptado al
inglés, con el excimio Doogie White (que, la verdad no ofende, no pudo con los temas de
Rising Force y Marching Out en su última visita con Malmsteen) ¿The Forgotten Kingdom
será la llave de aquellas viejas puertas?
-
The
Gathering
The West Pole
-
- Conviniendo de antemano que el reemplazo busca
proseguir con el esquema (no como, por ejemplo, en los casos de Anette Olzon a Nightwish o
de Steve Morse a Purple) The Gathering sale más que victorioso -intacto sería la
adjetivación exacta- tras el excelente The West Pole. Silje Wergeland (de Octavia
Sperati, Noruega) entró por Anneke y suma su emoción y candor para que el grupo
demuestre la propiedad de su identidad, profunda e introspectiva, al margen del nuevo
equilibrio entre luz y sombras que orgánicamente surge. Claro, pase lo que pase, olvidar
a la Van Giersbergen sera casi imposible.
-
Lynch
Mob
Smoke And Mirrors
-
- Todo lo bueno que el bueno de George Lynch hizo en los
80 con Dokken pudo compendiarlo, en 1990, en Wicked Sensation. Tuvieron que pasar casi dos
décadas y muchísima agua bajo el puente para que la aguja volviera a marcar aquel nivel.
Smoke And Mirrors (con la vuelta de Oni Logan, el lujo de contar con Marco Mendoza, más
Scott Coogan -Brides Of Destruction- en batería) no sólo tiene esa altura, también el
feeling y la actitud, y con el acierto de no quedarse en la copia, en la autoreferencia;
de no quedarse en el tiempo. No hay nostalgia, no hay hoy ni ayer, sólo un muy buen
disco.
-
House Of
Lords
Cartesian Dreams
-
- Con James Christian como único sobreviviente del
line-up original (completando la formación con Jimi Bell en guitarra, Chris McCarville en
bajo, y B.J. Zampa en bateria), House Of Lords prolonga el envión tras su regreso en el
2004 y anota con Cartesian Dreams su cuarto registro en el quinquenio. Nada de descubrir
la pólvora, traer los fideos desde la China o trazar el camino por el occidente a las
Indias: Hard, Hair, Arena, Soft de los 80, pero conspicuo y consistente como el que más.
Anunciado como un producto que "puede más que modas, contratos y negocios", su
eficacia afirma la presentación.
-
Leaves´
Eyes
Njord
Tras Vinland Saga, Leaves´ Eyes regresa a una placa clásica y característica para sí,
volviendo a marcar diferencias con Epica o After Forever; menos explosivo y más gustoso,
teniendo -si se permite- más relación con el nuevo Nightwish o el TOT menos Doom. El
Goth y el Folk toman nuevamente el comando, junto a giros Pop y Love Metal que adustamente
se balancean con un sonido casi corpóreo y un peso propio tan omnipresente como la
solvencia de Liv Kristine. Pura finura y elegancia; Njord es la emoción ante la
conmoción, la calidad ante el calor, el palpitar por sobre la agitación.
-
Stryper
Murder By Pride
-
Con formación casi original (Michael Sweet, el impagable Oz Fox, Tracy Ferrie -en lugar
de Tim Gaines- y Robert Sweet), la misma de su regreso 05 con Reborn, Stryper esta vez sí
le da forma en Murder By Pride a un CD que merece ser tenido en cuenta, grande en todo
sentido, y a la altura de la leyenda. Desde el Kiss más vintage hasta el Bon Jovi más
mainstrem; con Hard Brit, reminiscencia Gospel y mucha balada. Glam / Christian Metal del
bueno, al punto casi de dejar de lado lo de Christian. Con dos covers, uno de Boston
(Peace Of Mind) y otro propio (My Love, de The Yellow And Black Attack).
-
 The Black Dahlia Murder
Deflorate
-
- Despiadado, implacable, abrumador. No hay mucho más
que decir (significatrivo) respecto a Deflorate; denominación completamente aplicable a
su efecto. Al igual que ocurrió con DevilDriver en Pray For Villains -aunque en otros
parámetros propios de los subestilos-, TBDM (con el ex Arsis Ryan Knight) sólo mantiene
un par de trazas de Metal Core (sean de la etiqueta, la herencia o su intención), hechas
casi girones soportando la tormenta Death ¡Y no sólo se queda en agregados Thrash,
también hay Extreme Black! Y todo en menos de treinta y cinco minutos ¿Para qué más?
(Casi imposible).
-
Job For
A Cowboy
Ruination
-
- Con Jonny Davy en las voces como único sobreviviente
del original, JFAC es otro de los que se ponen más extremos; claro, su rótulo va más al
"Deathcore" que al "Metal Core"; Ruination no hace más que seguir el
rastro de sangre (bah, de los dos CD´s previos) ¿Si el Black es la música de la WWII,
qué Guerra nos perdimos? Pero, claro; esto es la vida hoy ¿Y cerramos el comentario
así, sin objeciones? La contra es la común que para el resto: En afán de ir cada vez
más al límite se pierde identidad y rasgos propios; metiendo en la misma bolsa modos
Core, Gore, Death, Black o Thrash.
-
 Megadeth
Endgame
-
- Rápido ¿Cómo es Endgame comparado con United
Abominations? Aquel tiraba para Countdown To Extinction y Youthanasia, con gancho y marca;
éste para Rust In Peace y Trust, más técnico y trabado. Aquel era crudo y apasionado,
éste es descarnado y enfermizo. Y si bien se sabe (o intuye) cómo se graba hoy o cuánto
depende Megadeth del pie con que Mustaine se levante, puede decirse que ahora sí, con
Chris Broderick, vuelve a estar a punto caramelo, bien orgánico y vivo, igual o más que
en su Golden Age ¿Qué, comparado con Death Magnetic? Ahhh, no; ya bastantes problemas
tengo...
-
 Alice
In Chains
Black Gives Way To Blue
-
- Si veinte años no es nada, catorce es menos... Y de
no ser por que Layne Staley ya no está entre nosotros todo quedaría en la anécdota,
alrededor de que el retorno de Alice In Chains es más fangoso que áspero y un poco más
emocional e introspectivo que otrora (claro, ya es Post). Todo suena bien, todo está
bien, como aquellas veces; y ahí radica el problema ¿Cómo se entiende eso de que
"acá no pasó nada"? El disco como tal es inobjetable (así como la labor de
William DuVall en voz y guitarra); ahora, cuánto hay de natural o forzado, de identidad o
de pose (no digo "verdad y mentira"), sólo el tiempo dirá.
-
 Therion
The Miskolc Experience
-
- El formato Grupo y Orquesta ha cambiado (con un punto
de inflexión significativo a finales de los 90) desde los experimentos más o menos
sinfónicos o prog de los 70 hasta estos días,. Hoy la tendencia dicta mezclar lo propio
con clásicos clásicos y populares, soundtracks
Therion, uno de los paradigmas de
la mención, nos ofrece su versión en The Miskolc Experience: Un doble con Wagner
(principalmente), Verdi, Mozart, y Dvorak junto a Clavicula Nox, Blood Of Kingu, Sirius B,
Lemuria, Eternal Return, Draconian Trilogy, Schwartsalbenheim, Via Nocturna, Rise Of Sodom
And Gomorrah (también, triple + DVD).
-
 Shadows Fall
Retribution
-
- 2002: La explosión con The Art Of Balance. 2004: La
consagración con The War Within. 2007: El chapeo con Threads Of Life ¡Y ya está, no
apretes más que no hay más jugo! En el 2009 Shadows Fall tiene que salir a pelearla (al
punto de tener que abrir para bandas otrora consideradas under o tercera línea como Five
Finger Death Punch) ¿Y cómo? Fácil, haciendo un nuevo "War" (o, al menos,
tratar con un "Art") con frescura, fuerza, visión, inteligencia y personalidad,
máxime al saber que hoy la New Wave del American Metal es moneda corriente, no sorprende
y debe reinventarse. La propia imagen...
-
DevilDriver
Pray For Villains
-
- Por si quedara duda, un búho en la portada...
Curiosamente, Dez Fafara borró una vez de un plumazo a Coal Chamber para despegar con un
inesperado y aniquilador -y cada vez más aceitado- DevilDriver, que placa tras placa se
define y acentúa, pero no mirando hacia adentro si no hacia afuera. Y, también
curiosamente, cada vez se acerca más a In Flames, Dark Tranquillity, Soilwork o Carcass
(al punto de estar ya ahí) a la par que adopta rasgos definidos de Metal SoCal / American
Core. Así es. El que la tiene, la tiene; y por eso esta versión yanqui del Gothenburgh
estará entre los Discos del Año.
-
 Devin
Townsend
Ki
-
- "Ki es el primero de cuatro álbumes que saldrán
como `Devin Townsend`; y cada uno será una banda distinta, una colección de músicos
tratando de reflejar una proyección diferente. Ki es muy específico, con la ira y la
furia totalmente controlada, como una especie de ejercicio", el resumen de lo
explicado por Devin. A lo que añadimos que el ejercicio es prácticamente zen o como una
especie de mantra bajo la guía de Genesis, Peter Gabriel, Floyd y Police, trance tribal
urbano pleno de texturas ¡Vean hasta qué punto despega de preconceptos que en medio mete
Trainfire, un rock al estilo Elvis 50!
-
 Voivod
Infini
-
- Sí, el origen está en el Thrash; pero todo pasa por
el "Infini" del título, mención referente a horizontes inexistentes,
congruente con lo vasto de las alusiones y límites, todo es a imagen de la araña de la
tapa que muta y muda su piel... Con Nü & New, Core, Grunge y Post, y también con un
aire al Art Rock tan en boga hoy, pero no en el 2004 cuando Piggy D´Amour grabó
-dentro de su baño- las guitarras que aquí suenan con la ayuda de Jason Newsted y su
laptop. Una resultante moderna y bastante alternativa; tras el legado, el temperamento y
la pesonalidad (la última, tan preciada y siempre requerida).
-
 Clutch
Strange Cousins From The
West
-
- Es Rock. Definitivamente. Ninguna derivación Stoner,
del Metal o Post alguno. Eso lo establecemos de entrada, después se verá para qué
lado se inclina más la balanza: si hacia los más incipientes Humble Pie, Free, Taste y
Bad Company o los más populares Hendrix, Zeppelín y Cream, si a la derecha o izquierda
del Atlántico, o si hasta o después de 1969 ¡Y en un gran espiral, mientras recordamos
esos nombres ya mágicos, nos sorprende un calcado Algo Ha Cambiado, de Pappo´s Blues! La
misión de Clutch es casi franciscana, despojada de lo innecesario y con su alma
totalmente entregada.
-
 Obituary
Darkest Day
-
- ¿Maduró Obituary? Aclaremos como acepciones válidas
concentrarse y condensarse. Sin polemizar qué fue o será, este Death no encuentra razón
sin Thrash, Crossover, Sludge o Doom; y parecerá raro si se lo intenta comparar: la
realidad dicta que habrá que tomarlo individualmente para comprenderlo; totalmente puro,
fuera de su origen híbrido. Darkest Day es representativo y seminal, un trabajo que los
consolida como referentes (por idiosincrasia, no por genio), más allá de que la dudosa
convocatoria que puedan tener al visitarnos merezca un replanteo de lo creído durante
todos estos años.
-
 Goatwhore
Carving Out The Eyes Of God
-
- Para poder continuar su conjunción multiestilística
(de temas variados en estilo, clima y gancho) Goatwhore, en Carving Out The Eyes Of God,
no cambia la fórmula de Black Old, Thrash, Grind y Death: Un resultado cercano al
Black´n Roll con la lírica anti cristiana como uno de los principales determinantes.
Liderado por Ben Falgoust -Soilent Green- y la guitarra de Sammy Duet -Acid Bath-, y
firmado por Erik Rutan, el que suma referencias como (músico o productor de) Morbid Angel
y Cannibal Corpse a esta satisfactoria actualización de Venom, Bathory y -principalmente-
el viejo Celtic Frost.
-
 Mayhem
Chimera
-
- Una de las obras maestras del Black Metal, un culto,
pieza de análisis para fans del género; violento y preciocista, pero siempre intenso;
puente del Old al Symphonic (con elementos y tratamiento que muchos popes del sinfónico
han de envidiar) tiene un destacable lanzamiento local: Chimera, de Mayhem. Amado y odiado
sin medias tintas, y muchas veces dado por muerto, Oystein Aarseth (aka Euronymous) se
destapó en el 2004 con el que es, para muchos, el punto más alto de la banda, incluso a
la altura del De Mysteriis Dom Sathanas concebido, exactamente, una década atrás ¡Todo
un lujo!
-
Death Angel
Sonic German Beatdown
-
- En el renacimiento que en esta decada vive el Thrash,
el retorno de Death Angel fue paradigmático; de lo más notable, con tanto efecto como
concepto, forma y sustento. Pura energía y vitalidad, cero frases pomposas, engreimiento
o pose. Si fuera necesario volver más irrefutable lo vivido desde The Art Of Dying y
Killing Season, salió Sonic German Beatdown: Quince tracks en vivo en pack con un Bonus
DVD que no sólo le pone imagen al Rock Hard Festival 07, también agrega diecisiete temas
más Live In Adelsheim - Factory 08, y dos clips ¡A cuántos Big Ones les va a
quedar atragantado..!
-
 Amorphis
Skyforger
-
- Experimentando instancias como a su vez Opeth,
Borknagar o Vintersorg; cada vez más melódica, ambiental e introspectiva; íntima, si se
quiere; Amorphis remarca la senda de Eclipse y Silent Waters dejando de lado o en segundos
planos hasta a los contrastes que en una época la distinguieron, al Folk y al Prog que la
nutrieron y hasta al Death que le dio motivo y razón. En Skyforger, el único objetivo,
la única contención es la música. La canción. Con la elegancia de lo natural, con la
fuerza que surge de los sentimientos. Un bello instante detenido, como si todo fuera una
enorme y mágica transición.
-
 Suffocation
Blood Oath
-
- El reflejo y el peso de sus clásicos Effigy Of The
Forgotten y Pierced From Within, junto a los giros Death Tech (es decir, la inserción del
Prog) de Souls To Deny y el selftitled del 2006, consiguen que el Brutal que Suffocation
despliega en Blood Oath (conciente, que no intenta ser más papista que el Papa y por ende
nunca se acerca a lo burdo) no tenga desperdicio, lo vuelva un tanto inusual y concite la
atención permanentemente por su grado y variación al margen de referencias, anotándolo
como uno de los lanzamientos del año en el estilo (esto, claro, no niega que haya quienes
pidan un poquito más).
Heaven
& Hell
The Devil You Know
-
- Más que luchar contra la altura de las circunstancias o el
peso de su rica historia (ya conviniéndolos más allá del bien y del mal), el Heaven
& Hell de The Devil You Know debía luchar contra las esperadas y lógicas
autoreferencias y el excelente nivel del puntapié de este nuevo ciclo, los tres estrenos
de The Dio Years, aunque pareza mentira. Y sale victorioso, por lejos. Porque en el primer
ítem son muy pocas las llamadas al pasado y por que en el segundo, si bien existe
diferencia entre los temas que hacen punta y los que acompañan -ojo, no «de relleno»-
(estos, con bastante del último Dio solista; lo demás surge de una versión pesada del
primer mark con Ronnie, de sus melodías sobre riffs aptos para Ozzy; más los ritmos
trabados y la variedad de velocidad de Dehumanizer) hay manifiesta una gran variedad y
tratamiento heterogéneo, una identidad particular para cada pista que contrarresta las
veces que podamos decir "ahhh, eso se parece a...". En definitiva, el peso
propio (pasando en limpio, de lo que pueda incluirse en futuros setlists o compilados) es
remarcable, redondeando así un álbum denso y oscuro; con detalles compositivos,
instrumentales y técnicos presentes en forma continua; rico en ingredientes aunque a
primera impresión no pueda parecerlo, que más allá de situarse en tempos down no pierde
de vista el gancho, de buenos ambientes, que en ningún momento reniega de elegancia; y
que, bien distanciado de efectismos inútiles, pide volumen y eriza la piel... Su vigencia
en el tiempo -y la resistencia ante su paso- les dio una autoridad que nadie les podrá
sacar, más allá de este u otro resultado y el calibre del mismo ¿Cuánto se deseó el
regreso de Sabbath con Dio? Acá está ¡Y es muy bueno!
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